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Ivar Ragnarsson
Hay gente que nace para encajar. Y luego está Ivar Ragnarsson, que nació para joder el sistema desde dentro. Porque vamos a dejar una cosa clara desde el principio: este tío no encajaba en el mundo vikingo ni de coña. No podía correr, no podía pelear como los demás y, en teoría, era justo lo…
Categoría: Vikingos -
El águila de sangre de Ivar: entre la leyenda salvaje y el “a saber qué coño pasó ahí”
Hay historias que te cuentan en plan épico… y luego está lo del águila de sangre. Que no es épico. Es directamente una ida de olla nivel vikingo premium. Y, cómo no, en medio de este festival de barbaridad aparece Ivar el Deshuesado. La historia, según las sagas, es sencilla: capturan al rey Ælla de…
Categoría: Crónicas Canallas -
El ejército pagano de Ivar: cuando los vikingos dejaron de saquear… y empezaron a reventar imperios
Hubo un momento en la historia en el que los vikingos dejaron de ser esos tíos que bajaban del barco, robaban cuatro cosas y se iban corriendo antes de que alguien se organizara. Ese momento se llama el Gran Ejército Pagano. Y detrás de ese cambio de juego estaba un tipo que no daba especialmente…
Categoría: Crónicas Canallas -

Lagertha
Hay dos tipos de personajes en la historia: los que aparecen… y los que revientan la puerta. Lagertha era de las segundas. En un mundo dominado por tipos que vivían para matar, saquear y morir con una sonrisa medio rota, esta mujer decidió que quedarse mirando no iba con ella. No venía a aplaudir la…
Categoría: Vikingos -
Lagertha y las vikingas: cuando el norte no era solo cosa de tíos
Hay una imagen que se repite mucho cuando se habla de vikingos: tipos enormes, barbudos, oliendo a cabra y reventando cráneos con hachas. Y luego, en una esquina, como si fueran figurantes… las mujeres. Error. Craso error. Porque si hay algo que desmonta esa visión simplista es el caso de Lagertha. Y no, no es…
Categoría: Crónicas Canallas -
Lagertha y el arte de quitarse a un marido de encima (sin terapia ni mierdas)
Hay gente que cuando tiene problemas de pareja habla, negocia o se va de casa. Luego está Lagertha, que directamente solucionaba el asunto clavando un cuchillo y pasando a otra cosa. Sin dramas, sin “tenemos que hablar”… y desde luego sin segundas oportunidades. La historia es sencilla y maravillosa a la vez: Lagertha acaba casada…
Categoría: Crónicas Canallas