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Barbanegra: la verdadera historia de Edward Teach, el pirata más famoso del Caribe

Descubre la verdadera historia de Barbanegra, el legendario pirata Edward Teach, su barco Queen Anne’s Revenge, el bloqueo de Charleston y su brutal muerte en 1718.

Pocas personas han conseguido que una barba dé tanto por culo durante más de tres siglos. Barbanegra lleva muerto desde 1718, pero sigue siendo probablemente la imagen que aparece en nuestra cabeza cuando alguien dice la palabra “pirata”. Barba gigantesca, pistolas por todas partes, sombrero enorme, barcos capturados y cara de no ser precisamente el tipo al que pedirías amablemente que bajase la música a las tres de la mañana.

Detrás del personaje estaba un hombre conocido normalmente como Edward Teach o Edward Thatch, aunque incluso su verdadero apellido sigue siendo objeto de discusión. Tampoco sabemos demasiado sobre sus primeros años. Probablemente nació alrededor de 1680 y pudo adquirir experiencia marítima antes de aparecer claramente en los registros como pirata durante los últimos años de la Edad de Oro de la Piratería.

Y aquí empieza lo interesante. Porque Barbanegra no tuvo una carrera pirata de veinte o treinta años. Su periodo realmente famoso fue sorprendentemente corto. En apenas unos años consiguió construir una reputación que sobreviviría durante siglos.

Una de las claves fue entender perfectamente el poder del miedo.

Barbanegra cultivó una apariencia diseñada para intimidar. Su enorme barba negra se convirtió en parte esencial del personaje y algunos relatos describen cómo durante los combates colocaba mechas de combustión lenta alrededor de su cabeza. El humo envolvía su rostro mientras llevaba varias pistolas y armas encima.

Imagínate aquello desde el barco contrario.

No había Instagram.

No había televisión.

No había fotografías.

Pero los rumores viajaban de puerto en puerto.

Y de repente ves aparecer al cabrón del que todo el mundo lleva semanas hablando con humo saliéndole de la cabeza.

Igual negociar empieza a parecer una idea estupenda.

La fama podía ser un arma tremendamente útil para un pirata. Un barco capturado sin combatir significaba menos muertos, menos daños y una carga que seguía teniendo valor. Barbanegra necesitaba parecer suficientemente peligroso como para que luchar contra él pareciese una decisión de mierda.

Su barco más famoso fue el Queen Anne’s Revenge.

Originalmente había sido un barco francés dedicado al tráfico de esclavos llamado La Concorde. Barbanegra lo capturó en 1717 y lo transformó en su gran buque insignia, equipado con decenas de cañones.

Con aquel barco y otros navíos bajo su mando, Barbanegra podía representar una amenaza muy seria para el tráfico marítimo de la región.

Y en 1718 decidió demostrarlo frente a Charleston, en Carolina del Sur.

Su flotilla bloqueó el puerto durante varios días, capturando embarcaciones y tomando prisioneros.

La situación tenía todos los ingredientes para una película de piratas.

Una ciudad amenazada.

Rehenes.

Barcos capturados.

Piratas.

Y entonces llegaron las exigencias.

Barbanegra quería medicinas.

Sí.

El cabrón había montado un bloqueo marítimo y una crisis considerable para conseguir suministros médicos para su tripulación.

Finalmente recibió las medicinas, liberó a los rehenes y continuó su camino.

Poco después ocurrió otro episodio importante. El Queen Anne’s Revenge encalló cerca de Beaufort, en Carolina del Norte. Todavía hoy se discute si fue simplemente un accidente o si Barbanegra pudo aprovechar deliberadamente la situación para reducir el enorme número de piratas con los que tenía que compartir el botín.

Porque una cosa es ser pirata.

Y otra repartir dinero entre demasiados compañeros.

Barbanegra acabó estableciéndose durante un tiempo en Carolina del Norte y recibió un perdón real. Sobre el papel parecía que el pirata más famoso de la zona podía retirarse.

Pero aquello duró poco.

Volvió a relacionarse con actividades piratas y los comerciantes de la región empezaron a estar hasta los cojones de la situación.

El gobernador de Virginia, Alexander Spotswood, decidió actuar.

Envió una expedición naval dirigida por el teniente Robert Maynard para localizar a Barbanegra.

Lo encontraron cerca de Ocracoke, en noviembre de 1718.

Maynard preparó una trampa.

Durante el enfrentamiento escondió parte de sus hombres bajo cubierta. Barbanegra vio pocos marineros en el barco enemigo y decidió abordar.

Entonces aparecieron los hombres escondidos.

Y empezó una pelea brutal.

Barbanegra luchó personalmente durante el enfrentamiento. Un relato publicado años después aseguró que recibió cinco disparos y alrededor de veinte heridas de espada antes de morir, aunque esas cifras proceden de fuentes posteriores y deben tomarse con cierta prudencia.

Lo que sí sabemos es que Barbanegra murió aquel 22 de noviembre de 1718.

Después le cortaron la cabeza.

Maynard la colgó del bauprés de su embarcación como prueba de que el pirata estaba muerto y como mensaje para cualquiera que estuviese pensando en dedicarse al mismo negocio.

Y ahí ocurrió algo curioso.

Murió Barbanegra.

Nació la leyenda.

Con el paso del tiempo aparecieron historias sobre tesoros enterrados, crueldades descomunales, aventuras imposibles y toda clase de barbaridades atribuidas al pirata.

Muchas probablemente nunca ocurrieron.

Pero ya daba igual.

Barbanegra había conseguido algo que muy pocos piratas lograron.

Convertirse en un personaje más grande que su propia vida.

Su carrera como gran capitán pirata apenas ocupó unos pocos años.

Su reputación lleva más de tres siglos funcionando.

Así que quizá su mayor golpe no fue capturar un barco.

Ni bloquear Charleston.

Ni hacerse con el Queen Anne’s Revenge.

Fue conseguir que, trescientos años después de que le cortaran la puta cabeza, sigamos sabiendo perfectamente quién era Barbanegra.


Una respuesta a «Barbanegra: la verdadera historia de Edward Teach, el pirata más famoso del Caribe»

  1. Avatar de pornip

    That was amazing