El blog de Historia Canalla TV

La historia como no te la han contado

Henry Morgan: el corsario que saqueó Panamá y terminó gobernando Jamaica

Descubre la historia de Henry Morgan, el famoso corsario galés que atacó Portobelo, Maracaibo y Panamá antes de ser nombrado caballero y teniente gobernador de Jamaica.

Hay carreras profesionales raras.

Y después está la de Henry Morgan.

El cabrón empezó atacando ciudades españolas en el Caribe y terminó convertido en Sir Henry Morgan y ocupando uno de los puestos políticos más importantes de Jamaica.

LinkedIn directamente no estaba preparado para semejante currículum.

Morgan nació alrededor de 1635 en Gales. Buena parte de sus primeros años están rodeados de incertidumbre y posteriormente aparecieron historias sobre cómo llegó al Caribe, algunas difíciles de demostrar. Lo que sí sabemos es que durante la década de 1660 ya estaba metido hasta el cuello en el mundo de los bucaneros de Jamaica.

Y aquí conviene aclarar una cosa.

Henry Morgan suele aparecer descrito simplemente como «pirata».

Pero la realidad era algo más complicada.

Morgan actuó como corsario y recibió autorizaciones de las autoridades inglesas de Jamaica para realizar operaciones contra intereses españoles. En otras palabras, aquello podía parecer piratería desde la cubierta del barco español al que estaban atacando, pero Morgan podía contar con respaldo oficial inglés para determinadas operaciones.

Piratería con burocracia.

Muchísimo más elegante.

EL CARIBE ERA UN PUTO POLVORÍN

Durante el siglo XVII, España seguía controlando territorios inmensos en América.

Y por esos territorios circulaba algo que interesaba bastante al resto de potencias europeas:

dinero.

Mucho.

Muchísimo dinero.

Ingleses, franceses y neerlandeses llevaban décadas intentando quedarse con una parte del pastel, y Jamaica se convirtió en una base inglesa perfecta para hostigar las posesiones españolas.

Especialmente Port Royal.

Allí se concentraban comerciantes, marineros, aventureros y bucaneros.

Y Morgan encontró su hábitat natural.

PORTOBELO

En 1668 Morgan atacó Portobelo, en la actual Panamá.

Aquello no era precisamente entrar a robar en el supermercado de la esquina.

Portobelo era un enclave español fortificado y estratégico.

Morgan consiguió tomarlo y exigir un rescate antes de marcharse.

Su nombre empezó a hacerse famoso.

Y los españoles comenzaron a comprender que aquel galés iba a tocar bastante los cojones durante los próximos años.

Después llegó Maracaibo.

Morgan y sus hombres atacaron Maracaibo y Gibraltar, en la actual Venezuela.

Cuando una fuerza española intentó bloquearles la salida, Morgan consiguió superar el bloqueo y escapar.

A esas alturas su reputación estaba disparada.

Era agresivo.

Audaz.

Y, sobre todo, conseguía resultados.

Pero entonces decidió intentar algo muchísimo más grande.

VAMOS A PANAMÁ

Panamá era uno de los grandes objetivos del mundo colonial español.

El problema era que atacar Panamá desde el Caribe requería algo bastante incómodo:

atravesar el istmo.

Morgan reunió una enorme expedición.

Primero aseguró la zona del río Chagres y el fuerte de San Lorenzo.

Después comenzó el avance hacia Panamá.

Estamos hablando de aproximadamente 1.400 hombres atravesando un territorio tropical con problemas de abastecimiento.

No era precisamente una excursión organizada con pulserita de todo incluido.

Tras días de marcha, los bucaneros llegaron a las proximidades de la ciudad.

El 18 de enero de 1671 se enfrentaron a sus defensores.

Morgan ganó.

Panamá cayó.

Y comenzó el saqueo.

La ciudad sufrió además un gigantesco incendio. Las fuentes históricas han discutido las responsabilidades concretas sobre el fuego, por lo que es más prudente no convertir el famoso «Morgan quemó Panamá» en una afirmación simple e indiscutible.

Lo que no admite demasiadas dudas es que la expedición fue devastadora.

Morgan acababa de alcanzar la cima de su carrera como bucanero.

Y entonces apareció la política internacional para tocar los cojones.

PEQUEÑO PROBLEMA: HABÍA PAZ

Inglaterra y España habían firmado el Tratado de Madrid en 1670.

La noticia y aplicación efectiva de la nueva situación diplomática en el Caribe fueron bastante más confusas que recibir una notificación en el móvil.

Pero el ataque provocó un problema diplomático enorme.

España estaba comprensiblemente hasta los cojones.

Morgan acabó siendo enviado a Inglaterra en 1672.

Y aquí empieza la parte verdaderamente maravillosa de esta historia.

Porque si esto fuera una película convencional, Morgan llegaría a Inglaterra, sería juzgado y probablemente terminaríamos con una horca.

Pero no.

SIR HENRY MORGAN

Morgan consiguió recuperar el favor de Carlos II.

Y en 1674 ocurrió algo espectacular.

Fue nombrado caballero.

Sir Henry Morgan.

El hombre que pocos años antes había dirigido una banda gigantesca de bucaneros contra Panamá ahora podía presentarse educadamente delante de la alta sociedad inglesa.

Pero todavía quedaba otra vuelta de guion.

Morgan regresó a Jamaica como teniente gobernador.

El corsario se había convertido en autoridad colonial.

Durante sus últimos años acumuló propiedades y participó activamente en la política jamaicana.

La vida institucional tampoco fue precisamente tranquila: Morgan mantuvo conflictos políticos y acabó perdiendo temporalmente sus cargos, aunque poco antes de morir recuperó su puesto en el consejo de Jamaica.

Murió en 1688.

Y para entonces ya se había convertido en leyenda.

¿PIRATA O CORSARIO?

Aquí está una de las partes interesantes de Henry Morgan.

Para los españoles atacados por sus hombres, discutir si era pirata, corsario o bucanero probablemente importaba bastante poco mientras les estaban disparando.

Pero históricamente existe una diferencia.

Morgan operó durante buena parte de su carrera con comisiones otorgadas por autoridades inglesas y atacando objetivos enemigos.

Por eso reducirlo simplemente a «pirata» pierde una parte importante de la historia.

También hay que tener cuidado con muchas historias sobre su brutalidad.

Una fuente fundamental para construir la imagen posterior de Morgan fue Alexandre Exquemelin, antiguo bucanero que publicó un famoso relato sobre aquellos hombres. Allí aparecieron acusaciones muy graves contra Morgan.

Morgan llevó a los editores ingleses del libro ante los tribunales por difamación y ganó el pleito.

Eso no convierte automáticamente en falsas todas las acusaciones sobre abusos cometidos durante sus campañas, pero sí obliga a diferenciar entre hechos sólidamente documentados y relatos cuya precisión ha sido discutida.

Y quizá esa mezcla explica por qué Henry Morgan sigue siendo uno de los personajes más famosos de la historia del Caribe.

Fue corsario.

Fue bucanero.

Fue comandante.

Saqueó ciudades.

Tomó Panamá.

Fue enviado a Inglaterra.

Lo hicieron caballero.

Y terminó participando en el gobierno de Jamaica.

Hay gente que cambia de profesión.

Henry Morgan directamente completó el árbol de habilidades entero.

2 respuestas a «Henry Morgan: el corsario que saqueó Panamá y terminó gobernando Jamaica»

  1. Avatar de 555329