Crónicas Canallas
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Lagertha y las vikingas: cuando el norte no era solo cosa de tíos
Hay una imagen que se repite mucho cuando se habla de vikingos: tipos enormes, barbudos, oliendo a cabra y reventando cráneos con hachas. Y luego, en una esquina, como si fueran figurantes… las mujeres. Error. Craso error. Porque si hay algo que desmonta esa visión simplista es el caso de Lagertha. Y no, no es solo una fantasía de serie ni una historia inflada para vender camisetas. La cosa tiene más miga de lo que parece. Las crónicas de Saxo Grammaticus ya hablaban de mujeres que no estaban precisamente tejiendo en casa mientras los hombres se iban a guerrear. Hablaban…
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Lagertha y el arte de quitarse a un marido de encima (sin terapia ni mierdas)
Hay gente que cuando tiene problemas de pareja habla, negocia o se va de casa. Luego está Lagertha, que directamente solucionaba el asunto clavando un cuchillo y pasando a otra cosa. Sin dramas, sin “tenemos que hablar”… y desde luego sin segundas oportunidades. La historia es sencilla y maravillosa a la vez: Lagertha acaba casada con un tipo que, sorpresa, es un hijo de puta. Un noble que decide que puede controlar a una mujer que ya venía curtida en guerra, sangre y decisiones difíciles. Spoiler: mala idea. Aquí no hay evolución lenta ni redención. No hay capítulo de reflexión.…
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¿Ragnar Lodbrok fue real… o es el mayor timo épico de la historia?
Vamos a dejarlo claro desde el principio: Ragnar Lodbrok es el típico personaje que, si lo inventas hoy, te dicen que te has pasado de fantasía. Un granjero que se convierte en azote de Europa, que se carga monasterios como quien va a comprar el pan, que tiene hijos más famosos que él y que muere en un puto foso de serpientes soltando una frase de película. Vamos, que huele a leyenda desde Cuenca. Pero ojo, porque aquí viene lo interesante: que huela a leyenda no significa que sea mentira. Significa que alguien cogió una historia real… y la infló…
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Ragnar Lodbrok y el día que París dijo “toma el dinero y vete a la mierda”
Ragnar Lodbrok y el día que París dijo “toma el dinero y vete a la mierda” Año 845. Europa aún está intentando entender qué coño son esos tipos que llegan en barcos largos, con barba, mala leche y una obsesión bastante fea por llevarse todo lo que no está clavado al suelo. Y en medio de ese caos aparece Ragnar Lodbrok, que no viene a explorar… viene a cobrar. Ragnar no se planta en cualquier sitio. No. El tío apunta directamente a París. Sí, París. En pleno Imperio Carolingio, con su rey Carlos el Calvo pensando que lo tenía todo…



