-

El vikingo que decidió liarla también en Inglaterra
Hay gente que no se conforma con joder su propio país. Luego está Erik Hacha Sangrienta, que dijo “¿por qué quedarme solo con Noruega si puedo tocar los cojones también en Inglaterra?
-

Harald Hadrada
Harald Hardrada no era un vikingo cualquiera. Era el tipo de cabrón que, si viviera hoy, estaría dirigiendo empresas, ejércitos y probablemente algún negocio turbio al mismo tiempo. No improvisaba, no dudaba y, desde luego, no se conformaba.
-

Haral Hardrada escondía su fortuna como cabrón listo que era
Mientras muchos vikingos iban por ahí saqueando como si no hubiera mañana, gastándose lo que robaban en alcohol y fiestas, Harald Hardrada jugaba en otra liga. Porque sí, también mataba, también saqueaba… pero además pensaba. Y eso ya lo hace bastante más peligroso.
-

El vikingo que fue guardaespaldas del emperador (y cobraba por matar)
Hay gente que nace para ser rey… y luego está Harald Hardrada, que decidió primero hacerse una carrera a base de hostias bien dadas y después ya si eso coronarse. Porque claro, eso de ir paso a paso está sobrevalorado cuando eres un animal de guerra con cerebro.



